domingo, 9 de noviembre de 2008

La noche americana: espectación mundial


Ya fuera porque ellos estornudan y nosotros cogemos un resfriado, ya fuera por curiosidad, por necesidad periodística... fuera cual fuera el motivo de cada uno, todo el mundo se interesó por estas últimas elecciones estadounidenses. La totalidad de los países occidentales, y gran parte de los que no lo son, han hecho un seguimiento global desde el primer día de campaña (incluso desde antes).

Barack Obama y John McCain se disputaron el pasado 4 de noviembre la presidencia de los Estados Unidos en las urnas. Indudablemente, un acontecimiento histórico. Histórico como siempre e histórico como nunca, ya que esta vez no sólo estaba en juego la presidencia del planeta, sino EL DESTINO DEL PODER DE LAS VOCES.
En esta ocasión el llamamiento al voto ha sido colosal (con una inversión muy destacable por la parte demócrata) y ha dado sus consecuentes frutos, ya que la inmensa masa votante ha superado expectativas y ha batido récords, lo que hace palpable un hecho insólito para los estadounidenses:
LA VOZ DEL PUEBLO ha ejercido su poder por encima de las dificultades que su ley electoral impone. La potestad de esas voces ha sido más determinante que la cantidad de obstáculos, de obligada presencia por dicha ley, para que las personas que realmente conforman EL PUEBLO digan la suya.
Esta vez sí: se han impuesto, se les ha escuchado.

El triunfador de la noche, Barack Obama se ha visto favorecido por el tratamiento mediático que ha recibido de la mayoría de estados. Él se autodefine como fruto de la América de las oportunidades y éste ha sido su tirón desde el principio (exceptuando algún desvío, rápidamente solventado). Siempre se ha basado en argumentos sentimentales, esperanzadores, optimistas... Con ello ha conquistado al corazón de la mayoría: una buena estrategia si tenemos en cuenta la efectividad de la misma, incluso sin proponer un programa claramente definido (elemento que ha sido también positivo para su campaña, puesto que al dirigirse a las masas, la ambigüedad ha jugado su papel de buena aliada demócrata).

Su contrincante, John MCcain, también ha recibido un enfoque mediático correcto, del que ha podido sacar provecho. Su campaña, quizás menos vistosa, también ha sido efectiva.
El elemento diferenciador ha sido lo que en publicidad se conoce como target, es decir, el público al que se dirige un determinado mensaje.
MCcain ha utilizado un discurso menos general: se dirigía a las masas, pero sin englobarlas a todas; su mayoría era más minoritaria; y al contrario que Obama, no utilizó la imprecisión como un componente favorecedor de su programa. De ello ha obtenido un resultado puramente lógico, si su target era más reducido, los votos para él también lo han sido.

La victoria de Obama, pese a no ser aplastante ni rotunda, ha desencadenado una situación actual de euforia incontenida dentro y fuera del terreno estadounidense, lo que debe ponernos en alerta, a él el primero. Su cuidado ha de ser extremo y su delicadeza muy sutil para poder responder a las enormes expectativas de futuro y de cambio que se han generado entorno a su triunfo.

A nosotros los periodistas nos va a tener en vilo la evolución de su mandato, así como sus estrategias para mantener a la opinión pública a su favor.










sábado, 1 de noviembre de 2008

Crash: una verdad impactante pero no menos normal


El film Crash no reproduce una realidad creada para obtener un buen guión, sino que se limita a reflejar el ambiente diario norteamericano relacionado con la temática racial.


No hay exageraciones, no hay excesos de sentimentalismos, no persigue conseguir un dramón; tan sólo refleja todos los estereotipos yankis, tanto negros como blancos, que relacionados entre sí, no dejan de ser víctimas (y de convertirse en víctimas unos a otros) de sus propios prejuicios.


La película muestra al detalle las concepciones intrínsecas que unos tienen de otros y cómo intentan disimularlas, o hasta evitarlas, según la situación y las circunstancias. En la mayoría de ocasiones, dichas ideas preconcebidas forman parte de sus subconscientes, como una especie de fenómeno mental que sufren en contra de su propia voluntad. Es decir, a veces, su parte consciente va en contra de esos pensamientos prejuiciosos, pero les surgen de una manera tan natural, tan inevitable, que pese a que no les guste no consiguen impedirlo. Y es que su convivencia ha dado lugar a un contexto social del que les resulta imposible huir: la realidad supone no escapar, tú eres su preso... Su sociedad les ha hecho SENTIR cosas que quizás no quieran CREER, pero que pertenecen a su esquema mental, les guste o no.


Un conjunto de historias desdichadas entrecruzadas nos enseñan la parte más vil de creer algo sobre alguien antes de conocerle, en este caso, una creencia motivada por el color de piel: un asunto histórico que se ha llevado muchísimas vidas y aún hoy sigue llevándoselas.


Crash refleja conflictos tan cotidianos, que tanto unos como otros han acabado por sacar provecho de sus posiciones. Negros que acaban siendo los que los blancos temen de ellos, y viceversa, para luego lucrarse de su condición social de víctima. Los negros se benefician constantemente de ello, ya que instituciones y personalidades siguen una línea de comportamiento determinada con tal de no ser etiquetadas de racistas. Un beneficio que ellos creen merecer por ser siempre juzgados según el color de su piel y no según la clase de su persona. No obstante, ellos tienen iguales prejuicios sobre los blanquitos o lechosos.

Su mapa sociológico ha hecho que los siempre acusados de malos terminen por serlo para denunciar la injusticia de su situación, con una mezcla de espíritu reivindicativo y de desesperación. De esta manera, los teóricamente buenos consiguen una excusa que respalda su teoría sobre los malignos y pueden seguir teniéndola porque, según ellos, los malos les han dado la razón, demostrando merecerse su papel.

Así, todo acaba siendo un círculo vicioso, una especie de bucle sin salida que da pie a rolles de comportamiento concretos y, en consecuencia, a que el pez se siga mordiendo la cola.


Por tanto, desde aquí, no se debería caer tan fácilmente en la trampa de acusar a los norteamericanos de racistas y prepotentes, ya que ellos no son directamente culpables del racismo que sufren. Y es que los países europeos son realmente mucho más racistas. Ahora que nuestra situación de multiculturalidad empieza a parecerse a la estadounidense (sin llegar, ni mucho menos, a ser igual) podemos comparar patrones de actuación y preguntarnos ¿Cómo es posible que acusemos a los demás de racistas?

martes, 16 de septiembre de 2008

Cualquier obra se le quedaría pequeña...


Una larga lista de productos culturales, desde cinematográficos hasta literarios, han recreado ya la vida y las andanzas del revolucionario Ernesto Guevara, más conocido como el Che.


Este famoso argentino, que puso en peligro su vida en repetidas ocasiones por el pueblo cubano y por otros pueblos, ha provocado la existencia de obras póstumas de gran éxito. La última de ellas se trata de la película Che: el argentino, que reproduce un episodio, relativamente corto, de la biografía de este héroe.


Una caracterización impecable y una interpretación bastante correcta, llevada a cabo por el reconocido Benicio del Toro, ponen la guinda a un film que se presentó ante varios medios de comunicación como la segunda parte de Diarios de Motocicleta (producción cinematográfica que muestra, con suma inteligencia y sutileza, la adolescencia del eterno luchador).


Che:el argentino, que está reventando las taquillas de todos los países donde se ha estrenado, mantiene el hilo de la historia de una forma muy aguda: a través de una entrevista. En ella, la periodista dispone las preguntas oportunas para obtener del Che grandes declaraciones. En una de éstas, el mismo Che, símbolo de la revolución por antonomasia para muchos, reconoce el mérito periodístico de la joven con la afirmación "Prefiero enfrentarme a un soldado que a una periodista".

Con esta ocurrente excusa, los capítulos de la lucha de Ernesto Guevara en contra del imperialismo estadounidense y de la sumisión cubana a esta gran potencia transcurren en, aproximadamente, dos entretenidas horas, que dejan un final abierto para una segunda parte (o tercera, según se mire).


Uno de los detalles del film que tacharía de fallido es la interpretación, extremadamente breve, de Unax Ugalde que, además de no dominar el acento cubano, no aporta gran cosa al argumento.


Che: el argentino, en mi opinión, es una obra recomendable para los amantes de la cultura, de la historia o del propio Che, un icono perpetuo de la lucha por la justicia y la libertad.


miércoles, 30 de julio de 2008

Show hospitalario: todo lo que no se ve


Así como el Turó de la Peira forma parte de la Ciudad Condal, sin que nadie se entere; el personal administrativo también forma parte de los hospitales, aunque no luzca.

Y es que mientras este barrio no aparece en ninguna postal; auxiliares, secretari@s y el resto de personal de "gestión hospitalaria" tampoco tienen tanto éxito como "la milagrosa doctora" o "el santo doctor".

Sin embrago, no se debería olvidar que cuando alguien va a visitarse es porque un/a currante "del uniforme azul marino" hizo la reserva previa; que cuando un enfermo se opera y se cura, ha sido posible por quien gestionó las pruebas preoperatorias.


La buena cara de la salud, pública o privada, son los médicos (tal y como Paseo de Gracia, por ejemplo es la cara bonita de nuestra ciudad). Pero l@s doctor@s no son l@s únic@s que trabajan, puesto que el sistema se sostiene gracias a emplead@s que, cara al público, soportan broncas diarias de todos los pacientes descontentos.

A primera hora, entran al trabajo sonrientes, pero al terminar la jornada ya llevan acumuladas veinte o treinta sermones de aquellos enfermos a los que se les ha modificado la visita a causa de "motivos personales" que han llevado al "Doctor House" a anular la consulta.

A quien pide hora en julio se le da para octubre o noviembre porque en agosto el médico está de vacaciones y en septiembre ya está todo ocupado por los list@s y rápid@s que ya se saben el truquillo. Es entonces cuando el paciente "agarra un cabreo monumental" desconocido para el personal sanitario pero servido como primer, segundo plato y postre para el personal administrativo.


Sabemos que dicho sector del hospital no son el techo de éste, pero sí los cimientos; así como el Turó no atrae a alemanes sedientos de souvenirs flamencos ni a japos ansiosos por fotografiar todo lo que les rodea. De tanto en cuanto habría que recordar que cuando todo lo de los de arriba cuadra es porque la infinita paciencia de los de abajo lo soporta.

domingo, 13 de julio de 2008

ExpoZaragoza08 ¿Es para ti?


"Sí, dicen que hay muchas cosas que vale la pena verlas..."

"Es cierto, es carilla, pero debe ser impresionante y, a nivel cultural muy rica..."

Estos son los comentarios más escuchados por las calles de la Ciudad Condal referentes a la Expo. Mucha gente ha ido, va o irá, mientras que otra se limita a soñar con ello.

Pero no nos engañemos, la creación de nuestra querida capital maña no es más que una nueva versión de "Forum de les cultures", que como su antecesor más próximo, responde a un cúmulo de inversiones especulativas de empresarios españoles y extranjeros.

Zaragoza, que a nivel económico no está para tirar cohetes (tal y como el resto de capitales españolas) y su ayuntamiento quieren subsanar el déficit con acontecimientos de este tipo, que comportan desembolsos sumamente importantes.

Las dimensiones económicas y mediáticas de la Expo son comparables a las de las futuras Vegas en los Monegros, un invento también mañico. En este segundo caso, también encontramos relaciones con el agua, pero no como temática, ya que al tratarse de un desierto, cuesta 3 veces más agua crear vida allí.

Y es que con acciones como éstas, que además cuentan con gran promoción y publicidad, se consigue un impacto mediático que acaba por llamar a la puerta del interés de la población. El fondo de la cuestión es márqueting puro que responde a los intereses de los empresarios inversores, quienes jamás querrían obtener un fracaso de asistencia y, por tanto, una significativa pérdida de dinero.


Pero ¿cuál es el verdadero target de la Expo08? Teniendo en cuenta que la entrada más simple cuesta 35€ diarios, más un plus por cada actividad que se realice o espectáculo que se vea, parece ser que no es exactamente algo enfocado a la clase media, que somos la mayoría. Si a ello le sumamos la estancia, la comida, la bebida, los recuerditos... la suma se eleva a más de lo que muchos podemos pagar.

Con ganchos como el interés cultural o la espectacularidad y magnitud de los eventos preparados en el recinto, se consigue arrastrar hasta la capital aragonesa a personas de toda clase, edad y color. Éstas se dejan muchos euritos allí que luego no se destinarán precisamente al Ayuntamiento de Zaragoza ni a los bienes públicos para el crecimiento económico. Así, lo de mejorar la imagen zaragozana y hacerla más internacional es una mera excusa para que la riqueza que la Expo genere no vaya a ningún sitio más que al de siempre: al de los bolsillos de los muchos listos con olfato de negocio que supieron apostar por la Expo en el momento adecuado.


Finalmente, todo acabará donde empezó y seguiremos siendo muy ordenaditos: cada oveja... a su correspondiente lugar.

lunes, 16 de junio de 2008

Entrevista en privado con Oveja MC


"Soy oveja tranquila, pero no oveja tonta"... haciendo un reclamo a la paz, a la igualdad y a la buena música, Oveja ya hace dos años que nos susurra letras como la de su éxito Mundo idealizado. Desde el Turó de la Peira y con discreción, sencillez y buen gusto, nace y va creciendo un rapero que promete hacer grandes aportaciones a la música. Diciéndonos cosas como "...pretendo adorar a Gandhi en mi pequeño mundillo, mientras vosotros jugáis a golf en un lujoso pasillo. Tienes coches a borbotones, cuatro o cinco mansiones, ¿Te quejas del estrés? ¡Pobres niños con muñones! Anclados en miseria porque no hay más cojones que coser botas Nike para ricos jugadores [...] vigilados por el de arriba, que controla todo el rebaño y no se preocupa de la herida, de este mundo descompensado en el que sufre el que le toca, africanos por ejemplo, lloran con piedras en la boca..." hace reflexionar a todo un público que cree en su potencial.

¿Qué te impulso a ponerte delante del blog, coger el boli y escribir tus canciones?

Para mí el Rap no es el mejor tipo de música, yo prefiero interpretarlo como carta blanca hacia la sociedad. Puedo dirigirme a ella haciendo rimas, con poesía, pero siempre diciendo lo que quiero decir, sacando los temas sobre los que me parece que el mundo está enfermo, los puntos en los que creo que es necesaria una cura, en forma de reflexión y generosidad por nuestra parte como convivientes del planeta. La primera canción que escribí fue Mundo idealizado y mi motivación fue el sentir que era necesario, el querer expresarme.

¿Por qué el Rap y no cualquier otro género?

Es música y es lo que quiero. Como estilo concretamente es el elegido, porque creo que cantando daría bastante lástima. Rapear es lo mío.

Y tu nombre artístico, Oveja, ¿De dónde viene?

Mi madre solía llamarme así de peque porque en el cabezón este que tengo, en vez de pelo me sale lana y de vez en cuando, muy de vez en cuando, hay que cardarme.

¿Alguna vez te has planteado escribir algo que no sean rimas, otro género literario aparte de la poesía urbana?

Sí, de hecho ya voy por el segundo capítulo de mi segunda novela. Suelo leer mucho, cuando tengo tiempo libro por semana y, la verdad es que la literatura es una de mis inquietudes.

Siempre argumentas en contra de la política en tus canciones ¿Crees que es un problema?

Creo que el problema es que la política no soluciona los problemas, cuando ese es su supuesto deber social, eso es lo que la gente cree que la política debería hacer. A mí, a nivel personal, me resulta imposible creer en un sistema basado en la injusticia: el pobre es pluriempleado, llega a casa cansadísimo y al día siguiente madruga de forma inhumana para que el rico pueda descansar es su sofá y, sin trabajar ni un cuarto que el pobre, cobre diez veces más.

¿Qué tal fue tu primera experiencia en los escenarios?

La verdad es que para ser mi primer concierto estoy muy contento. Había hecho directos para mis amigos, pero nunca delante de 400 personas, como había en aquellas fiestas de Vinebre. Los primeros segundos fue víctima de los nervios, pero después me confié para acabar por el escenario como en bata y zapatillas. Me puse en el lugar del público y, realmente, ver a alguien nervioso transmite desconfianza, contrariamente a la seguridad que yo quería inspirar.

¿Te has planteado llevar a cabo tus preocupaciones más allá de tus canciones, es decir, por ejemplo en tu single hablas sobre los niños de África, tienes planes de ayudar además de con la divulgación de tu canción?

Sí, estoy ahorrando para viajar al Salvador. Creo que es una experiencia por la que todo occidental debería pasar para abrir horizontes, para darse cuenta de cómo vive la otra parte del mundo realmente.

¿Qué opinas de la situación actual del Hip Hop? ¿Dónde te sitúas?

Para muchos es una moda, para muchos otros no. Para mí es un compromiso de por vida. Es bueno que los jóvenes se unan cada vez más a nuestro estilo, porque difunde buenos valores, pero a nivel de mercado económico no creo que se deba ganar dinero con el rap. Internet permite que tu canción de la vuelta al mundo en un minuto y hay que amoldarse al nuevo sistema. Yo suelo hacer rap por diversión, por satisfacción personal. No pretendo enriquecerme ni demostrar nada a nadie.

Los accidentes de tráfico, una responsabilidad también política

La conducción ebria y/o temeraria sigue siendo la principal causa de los accidentes en la carretera. Pero, pese a asumir nuestra culpa, los ciudadanos somos conscientes de que es una culpa compartida con las instituciones políticas. Prueba de ello son las soluciones que se proponen desde tales instituciones para evitar la siniestralidad provocada por estos accidentes. Dichas propuestas están divididas en dos grupos: las inútiles y las inexistentes.

Desde la existencia del automóvil, a finales del siglo XIX, el Gobierno se ha inventado diferentes alternativas para evitar dichos accidentes. Éstas han sido en su mayoría inservibles _pertenecientes al primer grupo_: desde las campañas de la DGT (Dirección General de Tráfico), hasta las míticas pegatinas “Papá no corras”, “Bebé a bordo”, “No corras neng!”…
De las campañas, además, debemos apuntar a que la principal causa de su improductividad reside en su estrategia publicitaria, basada siempre en el impacto visual extremista y en el sentimiento de culpabilidad.

Esta estrategia podría remitirnos a las de las campañas publicitarias de las ONG’s, que también siempre se habían centrado en ambas intenciones _impactar y culpar_.
La primordial diferencia entre las campañas de unos y de otros la encontramos aquí, ya que la evolución ha sido distinta para los dos casos.
Las ONG’s han cambiado sus tácticas comunicativas, siendo consecuentes con la poca efectividad de las anteriores.
Ahora se dedican a asociarse con empresas, de forma cuando pagamos un tiquete de algo, por ejemplo, estamos contribuyendo con un porcentaje de ese pago a una determinada ONG.

Las campañas de tráfico, por su parte, han eliminado el impacto visual, después de haber sido acusadas de extremadamente sensacionalistas y de tener mal gusto. Su cambio se ha basado en descartar este aspecto y potenciar más el otro: el de la culpa; algo que sigue sin hacer efecto en la conciencia de los espectadores.
Sobre las medidas existentes, cabe añadir que el pequeño porcentaje que conforman las útiles no han sido fruto de acciones del Gobierno, sino que se han tratado de invenciones técnicas de los fabricantes de automóviles, tales como el cinturón o el airbag.

El segundo conjunto en el que se agrupan estas supuestas soluciones es el de las inexistentes. En él hacemos referencia a una serie de casos evidentes, en los que las soluciones destellan por su ausencia, como los conocidos Puntos Negros (PN). Éstos son definidos por la Instrucción 01/tv-29 de la DGT como aquellos emplazamientos pertenecientes a una calzada de una red de carreteras, en los que durante un año natural, se hayan detectado 3 o más accidentes con víctimas, con una separación máxima entre uno y otro de 100 metros.
Aunque la Dirección General de Tráfico no tiene competencia para actuar sobre las vías al no ser titular de las mismas, sí tiene la responsabilidad de colaborar con aquellas administraciones titulares de la red de carreteras, para la mejora de la seguridad vial.
Sin embargo, esta colaboración casi nunca se lleva a cabo y las consecuencias de ellos son los miles de Puntos Negros del estado, de los que se tiene conocimiento hace más de diez años, pero para los que el Gobierno parece no tener recursos suficientes como para ponerles remedio.
Un ejemplo de estos casos sería el ya famoso Punto Negro El Goloso, en las afueras de Madrid, que se cobra una media de veinte víctimas anuales. Otro de los casos más dramáticos, también en la capital española, es la M-40, que cuenta con 33 Puntos Negros en la totalidad de su recorrido.


Llama la atención que las campañas del Gobierno _mediante la DGT_ nos culpe de todas las incidencias en la carretera cuando evitar un gran porcentaje de éstas está en sus manos y prefieren ignorarlo.
La nuestra, una culpa muy compartida, sin duda.